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En los últimos días más allá de la aprobación de los Presupuestos para la anualidad 2010 que como estamos viendo, no van más allá de los pactos previos para poder sacarlos adelante sin que en el debate se hayan planteado alternativas por parte del PP y soluciones para poder afrontar los momentos de dificultad, eso si, lo que nos está empezando a quedar claro es la prisa que tiene Mariano en su carrera hacia la Moncloa y su discurso recurrente de lo mal que lo hace el Gobierno y ellos siguen siendo incapaces de aplicar alguna solución en aquellos lugares donde gobiernan… Pero sus negocios en Valencia, Madrid, Murcia, Castilla-León, Galicia, siguen yendo viento en popa.
Aún así, el tema estrella de los últimos días es la penosa e inagotable guerra interna del PP en el asunto Caja Madrid, donde si Mariano pierde el pulso que Esperanza Aguirre le ha planteado chulescamente, sería el final de Rajoy como líder del PP y la oposición y la oportunidad de la presidenta madrileña de hacerse con todo el poder del Partido. La verdad que esta faena de aliño y calcula de la Virreina es para quitarse el sombrero, porque quiere controlar la entidad mediante un pacto del PP madrileño con sus homólogos del PSOE, IU, UGT y parte de CCOO, en contra del alcalde Gallardón y Mariano.
Por otro lado, como en el fondo de toda esta rocambolesca historia está, ni más ni menos, que la estabilidad en momentos de crisis de la segunda caja española y la cuarta entidad financiera de España hace que el pretendido “asalto al poder”sea una cuestión no sólo autonómica sino de trascendencia nacional. Por lo tanto, este asunto preocupa al Banco de España, a la dirección nacional del PP y como no a Moncloa y Ferraz.
En este sentido ya han empezado los fuegos cruzados entre las direcciones nacionales tanto de PSOE y PP, escenificando en el día de ayer que ambos partidos a nivel nacional habían acordado que la persona con mejor perfil para dirigir la entidad en los próximos seis años era Luis de Guindos (ex Secretario de Estado de Economía con gobiernos del PP). Un acuerdo que antes de hacerlo público provocó las salidas de tono del Secretario General de los Socialista Madrileños declarando “que este asunto se tenía que resolver en el ámbito de Madrid, y que nadie más se debe inmiscuir”, para más tarde y después de haberlo hecho público, provocó las iras de Aguirre, que confirmó que su pupilo el Vicepresidente de Gobierno Ignacio González era la persona elegida.
De manera que, después de muchas traiciones, desplantes y juego sucio de Aguirre contra Rajoy y la dirección nacional del PP, Mariano se enfrenta a la hora de la verdad. Y, o Rajoy pone firme a Aguirre o el líder del PP deberá ir pensando que su tiempo se acaba porque Esperanza se hace fuerte, muy fuerte…
Y a un lado el posible desenlace en el PP, qué pasa con la actitud y posicionamiento de Tomás Gómez y la dirección del PSM en Madrid… Todo hace indicar que estos gestos de flirteo descarados que Gómez está teniendo con Esperanza llevando la contraria sistemática a Ferraz y Moncloa, están provocando un malestar y tensión desaforados. Las críticas desde Moncloa empiezan a ser perversas y las apreciaciones de su falta de ortodoxia a la hora de hacer la cosas y a su “tendencia al pasteleo” y “pactarlo todo”, empiezan a ser debilidades del líder socialista madrileño y sobre lo que más se le critica y acusa es por su “pasotismo” y su “inacción” para dejar que Esperanza Aguirre salga “viva” de las implicaciones del Caso Gürtel.
Del mismo modo, también se ha insistido a Gómez, desde el Grupo Parlamentario Regional Socialista que el objetivo político era Ignacio González, y sin embargo, una vez más se lamenta la falta de iniciativa por su parte, cuando, como todos sabemos, Ignacio González ha sido el principal valedor del ex consejero Alberto López Viejo, imputado en el Caso Gürtel.
En fin, en tan poco tiempo, el líder del PSM ha sido capaz de agradar al PP de Esperanza Aguirre y cabrear profundamente a parte de la militancia de Madrid, a Ferraz y a Moncloa y, todavía no sabemos por qué ni para qué, aunque alguna voz autorizada y algún periodista como Iñaki Gabilondo opinan sobre la desoladora situación de los Socialista Madrileños en particular y para todo el Socialismos en general con el asunto Caja Madrid, ya que parece que lo único que le importa a Tomás Gómez es salir bien parado en el reparto de cargos, queriendo utilizar los nombramientos que haya acordado con Esperanza Aguirre para garantizarse una estabilidad orgánica en el PSM, es triste, pero todo apunta que pueden ir por ahí los tiros… ya que han salido algunos nombres de candidatos como los de Jorge Gómez y el histórico Pepe Acosta para ocupar cargos de mucha responsabilidad en la cúpula de la Caja.
La verdad que la situación esta excesivamente enconada y será difícil poner una solución coherente, sobre todo cuando desde las direcciones nacionales se teme que se lance un mensaje a los mercados financieros de que la Caja esta politizada con los nombres que se ponen sobre la mesa. En cualquier caso, soy de la opinión que Aguirre tiene mucho recorrido andado y que será muy difícil volver atrás, sólo queda la esperanza de que hagan ver a Tomás Gómez qué es lo mejor, aún desautorizándole en sus decisiones… Porque yo no se qué es peor, que le desautorice el Presidente del Gobierno y que su poco liderazgo quede dañado, o que se eche a los brazos de Aguirre y que pierda el poco crédito que pueda tener con la ciudadanía.
En fin, lo mejor de todo han sido las declaraciones de hoy de Paco Granados, este si que es un auténtico fenómeno, diciendo que Alberto Ruiz Gallardón esta politizando el asunto Caja Madrid. La verdad que son declaraciones de un auténtico humorista, porque que este tipejo que no ha conocido la vergüenza en toda su vida haga estas afirmaciones, es para echarse a reír, cuando ha sido Esperanza Aguirre quien ha cambiado una Ley con el apoyo de los grupos políticos para tomar una decisión unilateral. Y entre tanto, puede que la cordura venga por parte de un juez, que ante la denuncia del Ayuntamiento de Madrid ha paralizado el proceso cautelarmente. En breve tendrá que decidir si el proceso electoral en Caja Madrid sigue adelante o las medidas cautelares hacen que se paralice definitivamente. De producirse esto último, todos (menos la Virreina y quienes la apoyan) ganaran un tiempo que puede ser precioso para una salida airosa.
En cualquier caso, como cliente de Caja Madrid, no dejo de salir de mi asombro.
Óscar DÍAZ GARCÍA