Ayer tarde tuve una larga y extensa conversación con un buen amigo, dueño del establecimiento donde comí y la verdad que se hace necesario ponerse en el pellejo de muchas de las personas que actualmente y, por estas razones socioeconómicas ya por todos conocidas por las que estamos pasando, para entender un poco las debilidades del propio ser humano. Después de analizar algunas de las cuestiones que me planteó y que en definitiva transcurren pos su entorno, intentaré hacer algunos razonamientos desde el interior y sobre todo desde el aspecto más humano, dedicando este post a todos aquellos que lo estáis pasando mal en estos momentos de dificultad.
Todo ser humano tenemos la obligación de auto invitarnos a la épica y al desarrollo personal descubriendo lo que llevamos dentro. Sin duda, todas las personas tenemos un potencial del cual no somos conscientes hasta que no nos enfrentamos a situaciones que no hemos explorado o en este caso difíciles (despidos laborales, pérdidas afectivas, fracasos…), el origen da igual o al menos así debería ser, lo relevante es que para cada uno su problema es lo crucial, pues bien, partiendo de esta evidencia, el viaje hacia el reto se inicia por querer cambiar algo en uno mismo para tener una vida más satisfactoria, pero el reto nunca debe pasar por el camino más cómodo (aquel que parece que menos dificultades nos puede ocasionar), porque sin duda estaremos distorsionando la realidad de nuestro verdadero problema y seguro que todas esas fortalezas que tenemos como seres humanos como creatividad, habilidad y talento quedarán bloqueadas en algún lugar de nuestro ser o nuestro yo.
Sin duda, hay que mirar al frente sin miedo, solicitar ayuda si es necesario, ensalzar la humildad y sobre todo estar abierto a opiniones, consejos y recomendaciones que puedan llegar a darnos la obtención de nuestro desafío sin caer en la complaciencia de lamernos las heridas habitando en la resignación, quejas y lamentos más absolutos.
En definitiva estamos en la obligación de aprovechar la desventura, dificultades o como lo queráis llamar, como oportunidad para transformarse positivamente y ejercer una influencia beneficiosa en nosotros mismos y en la gente que nos rodea, conociéndonos a nosotros mismos, encontrando nuestras cualidades y defectos y apoyándonos en los primeros para luchar contra los segundos y de esta forma fortalecer nuestra autoestima (síntesis y pieza angular para obtener nuestros objetivos) para que esté en alza y sea capaz de desarrollar nuestras capacidades.
Óscar DÍAZ GARCÍA










