Las peores previsiones se confirmaron en la madrugada de ayer martes cuando la televisión Al Yasira hizo público que Al Qaida del Magreb Islámico acababa de reivindicar el secuestro de los tres cooperantes españoles en Mauritania hace diez días y, precisamente era lo que no deseábamos.
Este secuestro ya confirmado parece que se está llevando con una discreción inusitada por parte del gobierno, esperando que hayamos aprendido algo de episodios anteriores, pero después de saber que el gobierno da por buena la reivindicación de Al Qaeda y que ya dirá cuáles son sus condiciones, la verdad y sinceramente, esto no parece que sea nada similar al asunto Alakrana, donde por encima de cualquier especulación estaba el asunto económico.
El que esté detrás de este asunto Al Qaeda, da a entender que la principal motivación de los secuestradores no es la económica, y más se puede acercar a reivindicaciones de perfil político puro y duro. Una cosa queda clara en ambos escenarios (Alakrana y Mauritania) que el objetivo principal de las negociaciones debe ser preservar la vida de los secuestrados, pero este escenario no es muy claro teniendo en cuanta que estos no somalíes mercenarios, estos tipos son una banda sanguinaria de terroristas y los terrorista sabemos lo que hacen.
En definitiva, tengo el gran interrogante de ¿hasta dónde estaremos dispuesto a llegar?, porque en este caso parece que pueda haber exigencias que afectan directamente a “los intereses generales” contra los dogmas a los que nos tienen acostumbrados estos fanáticos, cuyas creencias, doctrinas y proposiciones no admiten dudas.
Esperemos que sólo pidan dinero, de lo contrario, la papeleta será complicada, muy complicada.
Óscar DÍAZ GARCÍA











