En estos tiempo de crisis por los que caminamos, hace que las llamadas de atención se dirijan hacia la socialdemocracia, teniendo en cuenta los resultados electorales recientes y, no tan recientes como es el caso de España, en diversos países europeos, tanto favorables (Grecia, Portugal), como adversos (Alemania, Francia), hacen que se activen reflexiones para vislumbrar cuáles podrían se las propuestas y medidas y del mismo modo constatar qué debilidades y/o fortalezas se pueden presentar en cada proyecto diseñado en los diferentes gobiernos. En este sentido, en los últimos días llaman la atención dos artículos publicados en el diario El País y Público que analizan el momento actual de la socialdemocracia europea y, que a mi particularmente y después del último post de mi blog Presidente del Consejo Europeo ¿Felipe? , me reafirman en la idea de que en estos momentos hacen falta personas con una profunda vocación europeísta comprobada y creíble.
Os dejos los dos artículos para la reflexión, ya que todo parece indicar que los partidos que tiene como esencia la defensa de la igualdad contra el sistema de privilegios, están perdiendo su referencia y razón de ser convirtiéndose en meros gestores del aparato del poder sin la iniciativa de reformas que marquen su seña de identidad.
Y es que la crisis provoca incertidumbre ante el futuro y el miedo empuja a las masas hacia la derecha, según se dice. Y esa tendencia se está dando porque la socialdemocracia no ha sabido dar respuestas en términos de reformismo, es decir, de justicia social creciente de los millones de ciudadanos que confían en este modelo.
Público – “La socialdemocracia y la crisis”.
El País – “La traición de la socialdemocracia”
Óscar DÍAZ GARCÍA








